sábado, 13 de febrero de 2016

La realidad pluriorangutánica de España


Los nazi-onanistas viven sumergidos en sí mismos. Ensimismados en su misma mismidad, cual burro con las orejeras puestas.

PRIMERA PARTE. EL GRUPO LINGÜÍSTICO (EXTRACTO DEL LIBRO GOBIERNO OMNIPOTENTE DE L. V. MISES)

Así, pues, según el principio de nacionalidad, cada grupo lingüístico debe formar un Estado independiente, y ese Estado debe comprender a todo el pueblo que habla dicho idioma. El prestigio de este principio es tan grande que un grupo de hombres que, por alguna razón, quisiera formar un Estado propio, que, por otro lado, no se ajustara el principio de nacionalidad, desearían vehementemente cambiar de idioma con objeto de justificar su aspiraciones a la luz de este principio.[En este sentido Sabino Arana, fundador del PNV decía que si los “maketos” (resto de los españoles) aprendieran vasco, los vascos tendrían que inventarse otro idioma para diferenciarse de ellos.]

Los noruegos hablan y escriben actualmente un idioma casi idéntico al danés. Pero no están dispuestos a renunciar a su independencia política. Para suministrar un soporte lingüístico a su programa político, algunos noruegos eminentes han querido crear un lenguaje propio, formar con sus dialectos locales un nuevo idioma[Cosa que en España ha hecho el Partido Nacionalista Vasco con las diversas lenguas prerrománicas, refundiéndolas en el batua o vasco normalizado. Igualmente han hecho los nacionaistas catalanes (Pompeyo Fabra y sus normas de Castellón) tomando como base el catalán hablado en la provincia de Barcelona para pasar a decir que hay un catalán oriental (Gerona, Barcelona y las Islas Baleares) y un catalán occidental (Lérida, Tarragona, Castellón, Valencia y Alicante). Finalmente, el catalán auténtico es el normalizado con sus diversas variantes (dialectos), negando, finalmente, al mallorquín y al valenciano su condición de lenguas.] que sería como la vuelta al antiguo noruego usado hasta el siglo XV. El más grande de los escritores noruegos, Henrik Ibsen, a quien esos esfuerzos le parecían una locura, se burló de ellos en Peer Gynt (acto IV, Escena en un manicomio).


SEGUNDA PARTE: PEER GYNT, ACTO IV, ESCENA EN UN MANICOMIO(En el manicomio, extracto de la escena)

Begriffenfeld: ¡Equivocación grande! Aquí pueden todos ser ellos mismos sin limitación alguna[noruegos o de otra nacionalidad, eso sí: auténticos], hasta las consecuencias más extremas! Aquí puede uno entrar en el tonel de sí mismo, sumergirse en él hasta el fondo. ¿A quién importa aquí el dolor del enfermo? Nadie pregunta por las ideas y pensamientos de otros. Seamos nosotros mismos en nuestro pensar y en nuestro obrar, nosotros mismos en todo lo posible. Y por eso, al elegirle como Emperador, elegimos al hombre que necesitamos.

Peer Gynt[Protagonista de la obra de teatro. Peer Gynt siempre quiso ser él mismo, como individuo, pero no estaba loco. Una especie de “ciudadano del mundo” sin ataduras de ningún tipo. Un liberal relativista.]: Quisiera ser…

Begriffenfeld: ¡Nada de escrúpulos! Todas las cosas son nuevas al principio. Ser sí mismos… Aquí tiene usted un ejemplo: escogeré a cualquiera[A cualquier loco de los que hay en el manicomio.]. ¡Buenos días, Huuh[Huuh, un loco del manicomio. Aquí Ibsen utiliza una onomatopeya: ¡Huuh! Como hacen los monos. ¡Huuh! ¡Huuh!]! ¿Cómo va ese valor, viejo? ¡Siempre bajo el peso de la aflicción!

Huuh: ¿Cómo puede ser otra cosa cuando veo que se suceden unas a otras las generaciones que desprecian las lenguas? (A Peer Gynt) Tú eres nuevo aquí. ¿Quieres oír?

Peer Gynt (inclinándose): Por supuesto.

Huuh: Déjame que te enseñe. Lejos, al oriente, en países prósperos, se encuentran las playas malabares[Noruega]. A ellas llegaron, portadores de civilización, portugueses y holandeses[daneses, ingleses, alemanes, suecos, etc.]. Además de ellos viven allí malayos autóctonos. Y todos ellos, mezclando sus lenguas[cogiendo unas lenguas préstamos de los otros. P.ej, el español está repleto de galicismos, anglicismos, arabismos, etc., y lo mismo sucede con el resto de idiomas españoles], formaron una algarabía imposible. Pero en tiempos remotos dominaban allí los orangutanes[los noruegos auténticos]. Éstos eran señores de sí mismos; podían moverse y arañarse, podían seguir libremente sus instintos naturales, y saltar y tumbarse. Nadie les molestaba en sus chillidos[el noruego arcaico, auténtico, puro, inmaculado, no sufría contaminaciones extranjeras]; todo respetaba su voluntad. El lenguaje de la selva[el noruego auténtico] desapareció ante los forasteros, como la desnudez ante la camisa. Una noche de cuatrocientos años reinó allí donde señoreaban los monos[los noruegos auténticos]. El lenguaje primitivo de la selva ha enmudecido: ya no se chilla más [los noruegos de la actualidad hablan noruego evolucionado, enriquecido con vulgarismos y préstamos de otras lenguas]. Si queremos cambiar nuestras ideas tenemos que escuchar palabras[Las palabras de los hombres adulteran el lenguaje de los monos, es decir, que los préstamos del danés adulteran el lenguaje auténtico de los noruegos.]. ¿No es esto una vergüenza para todos los países? Portugueses, holandeses, mestizos y malayos han tenido que sufrir las consecuencias de tal desafuero… Yo he intentado luchar por los verdaderos sonidos de la selva; he intentado reavivar este cadáver, galvanizándolo con fuertes empujes, quisiera animarlo, renovarlo al menos para el canto popular. Pero los locos[Huuh, como buen loco, piensa que todos están locos menos él] desechan todas mis solicitudes[Puesto que en ese manicomio de nazi-onanistas cada uno quiere ser él mismo hasta las consecuencias más extremas. Puramente él mismo (vasco auténtico, irlandés auténtico, noruego auténtico, húngaro auténtico, etc.) Aquí Ibsen se burla de lo que hoy denominamos “hecho diferencial”.]… Espero que tu comprenderás mi dolor… Gracias por haber escuchado mi enseñanza. Si sabes remedio para el mal dímelo.

Peer Gynt (Para sí): Lo más cuerdo será seguirle el humor a este loco. (En alto): Amigo, si el recuerdo no me engaña, en el interior de Marruecos[O sea, fuera de Noruega, en un lugar distante, hay gente que habla algo que podría parecerse al “noruego auténtico”] hay una manada de monos que me dieron mucho que hacer. La lengua que empleaban parecía altamente bárbara; por lo menos para mí lo era. Vete allá y átate una cola, y podrás llevar la cultura a tus compatriotas.

Huuh: Gracias por haberme oído con tanta amabilidad. Me voy hacia el oeste[Me voy de Noruega], como tú dices. (En tono patético.) ¡Mi patria, sorda a mis ruegos![ya que siguen hablando noruego evolucionado, parecido al danés]… ¡El Oeste tiene orangutanes[noruegos auténticos]!... (Vase.)


REFLEXIÓN: HACIA UN ESTADO PLURI-ORANGUTÁNICO

(Esto es de mi cosecha).

Actualmente todos los partidos políticos de España, salvo la excepción de VOX, o bien son nacionalistas o bien les siguen el juego a éstos. En España hay dos partidos liberales de cierta relevancia: VOX y el Partido de la Libertad Individual. El primero contrario al relativismo, a diferencia del PLib.

Todos los partidos políticos españoles, a excepción de VOX coinciden, queriendo o sin querer en una cosa: que España es un Estado plurinacional. Unos renegando de su españolidad; otros admitiendo que existen “sensibilidades” nacionales distintas de la española a las que hay que dar cabida y otros, que negando que la nacionalidad española se pueda trocear, admiten ser “española y catalana”[Así, Alicia Sánchez Camacho, líder del Partido Popular en Cataluña, hasta la saciedad, como si fueran dos cosas distintas]; “vasco y español”, “valenciano y español”, “mallorquín y español”. Éstos últimos, quienes hablan en esos términos, sin querer, y con la mejor de las intenciones, pues en ningún caso desearían trocear la nación, están admitiendo implícitamente la existencia de un estado plurinacional basado en el grupo lingüístico. Están admitiendo los hechos diferenciales; están dando cabida y relevancia política a los hechos diferenciales omitiendo el nexo de unión de todos los españoles, mucho más generalizado y mucho más intenso en la vida real que el hecho de usar una u otra lengua: la común nacionalidad española donde los españoles se mueven libremente de un lugar a otro del territorio español. Olvidan que España es una nación de emigrantes: los que emigraron del sur de España y de la meseta hacia las zonas costeras de España, más industrializadas o hacia la capital del Reino. No son raros los casos en los que los residentes de una ciudad española son originarios de cualquier lugar de España menos de esa ciudad. El ejemplo paradigmático es Madrid. Sin embargo, en otras zonas periféricas de España nos encontramos con el mismo caso: Puerto de Sagunto, Hospitalet de Llobregat, Badalona, Quart de Poblet, Mislata, Aldaya, Alacuás, etc. Incluso Barcelona, Bilbao y Valencia están pobladas por una mayoría de españoles llegados de otros puntos de España.

Las familias de los españoles, en su mayor parte están disperdigadas por todo el territorio español. Quienes tienen negocios se mueven y mantienen relaciones comerciales y de amistad con personas que residen en lejanos puntos de la nación. ¿Y qué decir de los matrimonios “mixtos”? ¿Qué decir de las relaciones existentes entre villas lindantes separadas por una frontera autonómica? ¿Qué hay del caso de un hombre de Villalgordo del Cabriel que se casa con una mujer de Minglanilla? ¿Con quiénes tienen más relaciones los habitantes de Ayora? ¿Con los habitantes de Almansa o con los del Puerto de Sagunto? ¿Y los habitantes de Fuente La Higuera, todos valenciano-hablantes? ¿No tendrán más relación con los habitantes de Almansa que con los de Vinaroz? ¿Qué hay de los casos de padres que viven en Villarrobledo o en Hellín y que sus hijos están trabajando en Valencia? Ahora va a resultar que papá y mamá son manchegos y españoles y sus hijos valencianos y españoles. ¿Y si mañana unos y otros cambian de residencia? ¿Pasarán a ser aragoneses y españoles y extremeños y españoles para luego pasar a ser riojanos y españoles y asturianos y españoles? Con esto quiero decir que uno no es manchego y español ni valenciano y español: es español residente en tal o cual municipio. Sólo hay una nacionalidad.

Sin embargo los nacionalistas contumaces se agarran al hecho diferencial (el grupo lingüístico) para señalar que éstos emigrantes no son buenos catalanes ni buenos vascos, ni buenos valencianos, entendiendo por tales los catalanes, vascos, gallegos, valencianos y “cántabrus” auténticos, no contaminados por su españolidad. Es necesario desterrar cualquier vestigio de España en la sociedad para fabricar orangutanes auténticos que hablen el ancestral lenguaje de la selva. Es necesario que estos nuevos orangutanes, su paradigma es Huuh, sólo emitan sonidos propios de los orangutanes y que nunca hablen malayo, portugués ni holandés (es decir, español).

El resultado de esta política va a ser que el 80% de los españoles, que no somos orangutanes auténticos, pues emitimos palabras en castellano, o nos gustan los toros, las fallas, la paella, etc., (o al revés,  que no nos gustan todas o algunas de esas mismas cosas) somos extranjeros en nuestro propio país, ya que no somos vascos vascos, ni catalanes catalanes, ni valencianos valencianos, ni “cántabrus cántabrus” ni castellanos castellanos. Si de verdad queremos evitar vivir desterrados en nuestro propio país, no nos va a quedar otro remedio que negar que somos manchegos, valencianos, catalanes, asturianos, mallorquines, gallegos…, y afirmar que, sencillamente, sin más adjetivos, somos españoles.

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