martes, 22 de marzo de 2016

Soflamas antiliberales


Escribo estas líneas después de tener que soportar escuchar y leer auténticas idioteces que están diciendo sobre el estado liberal. Consignas que se lanzan a la ligera sin efectuar un mínimo análisis de lo que se está diciendo. Y algunos de ellos actúan como magos del tres al cuarto que lanzan conjuros para hipnotizar a los incautos.



Oigo soflamas del tipo “esto es malo porque hay dinero de por medio”. Leo juicios de valor negativos contra determinadas acciones por que hay ánimo de lucro. Escucho definiciones del tipo “capitalismo de amiguetes”. Tengo que aguantar que se convierta un negocio privado en público porque el servicio que se presta se presta al público olvidándose de quién es el titular y por tanto el responsable frente a terceros: el dueño del negocio. ¡Dios! ¡He mentado la bicha! ¡¡Negocio!! El negocio de los abortorios haciendo mala la acción de matar niños dentro del vientre de su madre no porque se mate niños en gestación, sino porque se gana mucho dinero. ¡Vaya! ¡Se excita el ánimo porque es negocio no porque se asesina! Y no digamos de la falacia que distingue lo público de lo privado.

Lo peor es que tales soflamas no las recibo de gente pertenecientes a partidos socialistas, comunistas o marxistas, sino de gente que no tiene ningún complejo en decir que es de derechas. Esta es la razón de mi asombro.

Quienes hablan de capitalismo de amiguitos o de un estado liberal impío y despiadado que únicamente busca proteger al poder económico, primero tendrían que aclarar qué es eso del “poder económico”. Si se refieren a los empresarios que se arriman al gobernante para que éste dice una reglamentación que le resulte favorable frente a otros competidores o para que el gobernante le conceda algún jugoso contrato, o para que establezca un sistema de licencias en número cerrado coartando la libertad de empresa al resto de competidores o a los nuevos que puedan surgir, repito, si es esto lo que entienden por “poder económico”, ¿cómo pueden tener la cara tan dura para decir tan a la ligera que ese es un gobernante liberal? ¿No es intervencionismo reglamentar para favorecer un holding? ¿No es intervencionismo establecer concesiones para la prestación de determinados servicios? ¿No es intervencionismo imponer la necesidad de obtener una licencia y que sea el gobierno quien decida a quién se le permite realizar determinada actividad empresarial? ¿No es intervencionismo impedir a través de las licencias que pueda competir en el mercado cualquier persona que tenga la iniciativa y los medios para hacerlo? ¿No es causa de ese intervencionismo las mordidas y corruptelas que se producen para que alguien obtenga una licencia o una concesión?

Pero voy más allá. Voy a la falacia del término "ánimo de lucro". Quienes califican o desprecian como algo malo o miserable y mezquino que algo se haga con ánimo de lucro, deberían saber que también ellos actúan siempre con ánimo de lucro. Incluso una asociación benéfica que solicita aportaciones voluntarias, en dinero, en especie o mediante el trabajo voluntario, ¿no está reclamando bienes y servicios? ¿No hay lucro en la obtención de una subvención? ¿No hay lucro en la obtención de un inmueble pagado con el dinero de los contribuyentes? ¿No constituye lucro no tener que pagar dicho inmueble de tu propio bolsillo? ¿No hay lucro en la mano de obra gratuita de los voluntarios? ¿No constituye lucro evitar pagar un salario a un trabajador? Un empleado de la sanidad pública, ¿trabaja por lucro o por el "bien común" o el "interés general"? Por cierto, ¿qué es el bien común? ¿qué es el interés general? ¿Cuáles son los presupuestos que debe reunir un tipo de acción para calificarla acorde al interés general o al bien público? ¿Quién y bajo qué criterios se determinan tales presupuestos? En definitiva ¿cómo se mide eso? ¿Alguien sabría decirlo?  Un trabajador cuando trabaja por dinero, ¿acaso no lo hace con ánimo de lucro? ¿Es malo hacer algo con ánimo de lucro? ¿No caen en la cuenta de que el fin último no es lucrarse, sino servirse de él para lograr otros fines más importantes (alimentarse, cobijarse, vestirse, educar a sus hijos...). ¿Y los empresarios? ¿Acaso son seres de otra especie al de los trabajadores? ¿De verdad que  tiene el empresario una estructura lógica mental distinta al trabajador? ¿Hay que tirar a la basura los estudios de antropología que demuestran que el homo sapiens, desde que es homo sapiens ha gozado y goza siempre de la misma estructura lógica mental teleológica?

Y termino negando la mayor, que es la de distinguir entre público y privado. ¿Quién dirige la Administración? El gobierno. ¿Quién dirige el gobierno? El líder de un partido político cuya candidatura ha logrado la mayoría necesaria para hacerse con el control del gobierno. ¿Qué es un partido político? Una asociación de naturaleza jurídica privada con sus propios intereses particulares. ¿Quién manda en la Administración? ¿El pueblo o unas asociaciones privadas denominadas partidos políticos? ¿Quién gobierna “lo público” en general? Una asociación privada con sus propios intereses particulares.

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