lunes, 15 de mayo de 2017

División de poderes y deuteronomio


18."Establecerás jueces y escribas para tus tribus en cada una de las ciudades que Yahveh te da; ellos juzgarán al pueblo con juicios justos. 19.No torcerás el derecho, no harás acepción de personas, no aceptarás soborno, porque el soborno cierra los ojos de los sabios y corrompe las palabras de los justos. 20.Justicia, sólo justicia has de buscar, para que vivas y poseas la tierra que Yahveh tu Dios te da."

Deuteronomio, 16 - Bíblia Católica Online Leia mais em: https://www.bibliacatolica.com.br/es/la-biblia-de-jerusalen/deuteronomio/16/


8."Si tienes que juzgar un caso demasiado difícil para ti, una causa de sangre, de colisión de derechos, o de lesiones, un litigio cualquiera en tus ciudades, te levantarás, subirás al lugar elegido por Yahveh tu Dios, 9.y acudirás a los sacerdotes levitas y al juez que entonces esté en funciones. Ellos harán una investigación y te indicarán el fallo de la causa. 10.Te ajustarás al fallo que te hayan indicado en este lugar elegido por Yahveh, y cuidarás de actuar conforme a cuanto te hayan enseñado. 11.Te ajustarás a las instrucciones que te hayan dado y a la sentencia que te dicten, sin desviarte a derecha ni a izquierda del fallo que te señalen. 12.Si alguno procede insolentemente, no escuchando ni al sacerdote que se encuentra allí al servicio de Yahveh tu Dios, ni al juez, ese hombre morirá. Harás desaparecer el mal de Israel. 13.Así todo el pueblo, al saberlo, temerá y no actuará más con insolencia.

14.Si cuando llegues a la tierra que Yahveh tu Dios te da, la tomes en posesión y habites en ella, dices: «Querría poner un rey sobre mí como todas las naciones de alrededor». 15.deberás poner sobre ti un rey elegido por Yahveh, y a uno de entre tus hermanos pondrás sobre ti como rey; no podrás darte por rey a un extranjero que no sea hermano tuyo. 16.Pero no ha de tener muchos caballos, ni hará volver al pueblo a Egipto para aumentar su caballería, porque Yahveh os ha dicho: «No volveréis a ir jamás por ese camino.» 17.No ha de tener muchas mujeres, cosa que podría descarriar su corazón. Tampoco deberá tener demasiada plata y oro. 18.Cuando suba al trono real, deberá escribir esta Ley para su uso, copiándola del libro de los sacerdotes levitas. 19.La llevará consigo; la leerá todos los días de su vida para aprender a temer a Yahveh su Dios, guardando todas las palabras de esta Ley y estos preceptos, para ponerlos en práctica. 20.Así su corazón no se engreirá sobre sus hermanos y no se apartará de estos mandamientos ni a derecha ni a izquierda. Y así prolongará los días de su reino, él y sus hijos, en medio de Israel."

Deuteronomio, 17 - Bíblia Católica Online Leia mais em: https://www.bibliacatolica.com.br/es/la-biblia-de-jerusalen/deuteronomio/17/
Elementos personales:
  • Moisés, designado por Dios o el Rey designado por Moisés: más adelante por Samuel: casos de Saúl y David o por el linaje, en el caso de Salomón y los sucesivos reyes;
  • los descendientes de la tribu de Leví; y
  • las personas designadas por Moisés o, más adelante, por el rey, para los cargos (agencias, organismos) de juez y escriba (fedatarios públicos).

Elementos estáticos:
Organismos:
  • Una especie de senado compuesto por los levitas,
  • Moisés, designado por Dios, o el Rey que pueda designar Moisés o el que posteriormente fue designado por el profeta Samuel, esto es, Saúl y después David y sus sucesivos descendientes.
  • los jueces, designados por el rey, y
  • los escribas también designados por el rey.

Funciones:
  • Interpretar la ley, que corresponde a los Levitas,
  • Juzgar, que corresponde de forma compartida a los levitas y a los jueces designados por el rey y
  • Dar fe pública de lo actuado, que corresponde a los escribas designados por el rey.
Instrumentos:
  • Resoluciones y
  • Órdenes
Elementos dinámicos:
  • Instruir o inquirir, que correspondía conjuntamente a levitas y jueces.
  • Dar fe pública de lo actuado, que correspondía a los escribas
  • dar las órdenes precisas a los subalternos para que pongan en marcha el aparato de coerción y compulsión que permita la realización de la función encomendada, que correspondía al rey.
Vistos los elementos de la composición prevista en el Deuteronomio podemos concluir que partía de una división binaria del poder:
  • Poder judicial, que correspondía en parte a los jueces designados por el Rey, que se ocupaban de la valoración de la prueba y, en parte, en lo tocante a la interpretación de la ley, es decir, a la calificación jurídica de los hechos enjuiciados, a los levitas.
  • Poder ejecutivo, que correspondía al Rey en exclusiva.

El poder legislativo no dejaba de ser una potestad para la interpretación de la ley, competencia exclusiva de los descendientes de la tribu de Leví, esto es, los levitas, puesto que no había otra ley que la Ley que Dios le dio a Moisés, puesta por escrito en los libros del Pentateuco. De dicha Ley no podía modificarse ni una coma: lo más que se podía hacer era interpretarla para su aplicación en los litigios judiciales.

Por último, como instrumento de control aparecen los escribas designados por el Rey que desempeñan la labor de fedatarios públicos.

En cuanto a la designación de jueces y escribas el Rey no podía nombrarlos ad hoc: debía conformarse con el juez que en ese momento estuviera en funciones, lo cual no quita la posibilidad de que posteriormente fuese removido por el rey.

Finalmente indicar que ni siquiera el cuerpo de levitas tenía un poder real más allá de la auctoritas, pues todo el aparato de compulsión y coerción quedaba en manos del Rey. Los reyes, en numerosas ocasiones a lo largo de la Historia de los Reyes de Israel, desdeñaron el consejo de los levitas. En tales casos el Rey si bien podía perder su legitimidad o buena fama ante el pueblo, no veía mermada su potestad absoluta. Ello no quita que también en numerosas ocasiones el desdén del rey hacia el cuerpo “senatorial” fuera ocasión de guerras civiles y rebeliones.

(Añadido el 16-05-2017):

A tal efecto el pasaje bíblico termina estableciendo una serie de límites al poder del Rey, para que su supervivencia en el trono descansara en la observancia de la Ley de Dios, en lugar de hacerlo:
  • en su poder militar, “no demasiados caballos”,
  • económico “no demasiada plata y oro”
  • o social “no demasiadas mujeres” con las que incrementar de manera desproporcionada el número de sus vástagos. 
Igualmente tal pasaje bíblico establece una serie de principios generales del derecho como son:
  • La sujeción a los criterios de justicia.
  • El principio de igualdad ante la ley.
  • La prohibición del soborno.
  • La fuerza vinculante de los fallos judiciales.

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